miércoles, 9 de octubre de 2013

Mi origen como mamá

Podría decir que todo comenzó con el nacimiento de mi hija. Pero no sería cierto... Todo comenzó mucho tiempo antes, antes incluso del embarazo.

El origen de mi maternidad empezó el día en que decidimos que en unos meses arrancaríamos la búsqueda de un embarazo. Mi imaginación se preparó, mi biología se preparó, toda mi alma lo hizo. Y así, un buen día, solté la mano de mis miedos y me lancé a buscar aquello para lo que en realidad nunca iba a estar preparada.

Y el destino quiso que después de apenas unos meses de búsqueda, llegara esa almita que hoy juega y se ríe a mi lado. Tengo una hija sana, feliz y hermosa, a la que amo con toda mi alma y para la que soy la mejor mamá que puedo ser, todos los días.

Dedico la mayor parte de mis energías a acompañarla en su crecimiento y a guiarla, desde el apego y el respeto que me sale y que considero más natural…  


Ella no es mía, yo soy suya. Su noche que la cobija y la contiene. Ella, mi estrella llena de luz.


martes, 8 de octubre de 2013

Semana Internacional de la Crianza en Brazos: “¡Déjate llevar!”

Del 7 al 13 de Octubre, se celebra en muchos países la Semana Internacional de la Crianza en Brazos o Porteo.  Llevar a los bebés en brazos, algo tan antiguo y tan natural como la propia existencia de la raza humana, es hoy algo que debe celebrarse y es justo que también tenga su semana, para ayudar a fomentar esta actividad e informar a los padres que quieren intentarlo.

¿A qué se le dice “porteo”?

Es llevar a nuestros niños en brazos, con o sin ayuda de un portabebés, que puede ser un fular, pañuelo, sling, mei tai o mochila ergonómica. Ahí, al alcance de un beso o a la espalda, acompañando la actividad de mamá o papá. Hoy en día, existen muchas opciones para quienes deciden llevar a sus bebés más cerquita, o no pueden ni quieren gastar una fortuna en un cochecito. Van desde lo más económico a un poco más caro, pero también existe la posibilidad de hacer tu propio portabebés (con un básico conocimiento de costura y si te das maña, claro) o utilizar algún pañuelo o manta que ya tengas. Cientos de tutoriales en youtube te enseñarán la manera de hacerlos y de usarlos.

Beneficios del porteo

Entre los muchos (muchísimos) beneficios que trae, no sólo para el bebé, sino también para quien lo carga, se encuentran los siguientes:

  • Recrea el estado del bebé en el vientre de su madre, lo cual es necesario para el correcto desarrollo del bebé y para favorecer los adecuados niveles de prolactina (lo cual promueve a la lactancia materna) y endorfinas en la madre (esto previene la depresión posparto).
  • Favorece y fortalece el vínculo entre el bebé y sus padres, y da al padre una manera más activa y cercana de participar en la crianza. También contribuye a mejorar el vínculo con otros familiares o cuidadores.
  • Permite a los padres tener las manos libres para trabajar en un escritorio, en la cocina o el jardín, o salir de compras.
  • Le da al bebé la posibilidad de ser parte activa en una caminata, charlas, risas, movimientos y trabajo de sus padres. Los bebés se vuelven más sociables y mejor estimulados.
  • Proporciona a los bebés muy pequeños el estímulo de tacto y movimiento necesarios para el correcto desarrollo neurológico.
  • Permite a los padres dar mejores y más rápidas respuestas a las necesidades del bebé, incrementando la sensibilidad a sus señales.
  • Los bebés que son cargados lloran menos, sonríen más, tienen menos cólicos, menos vómitos o reflujo, y duermen mejor, debido a la sensación de seguridad y cercanía que les brinda el porteo. De este modo, los padres se sienten más competentes y cercanos a sus hijos.
  • Favorece el desarrollo psicomotor del bebé, permitiéndole lograr mejor postura y equilibrio con el constante balanceo.
  • Mejora el ritmo cardíaco, la respiración y la autorregulación de la temperatura en los bebés.
  • Proporciona seguridad emocional, tranquilidad e intimidad al bebé, permitiéndole sentir el olor, los latidos del corazón y los movimientos del cuerpo de quien lo carga. Beneficia así la sensación de bienestar corporal y la construcción de la autoestima. cóctel para sentirse bien, para la autoestima, para sentir el placer global de su cuerpo. Tal y como advierte el psiquiatra Spitz el afecto vital (el contacto físico) es imprescindible para de los bebés, es el alimento que garantiza la supervivencia.
  • Contribuye a tonificar los músculos de la espalda, necesarios para cargar al bebé, y corrige la postura en quien lo lleva.
  • Portear bebés baja los niveles de hormonas de estrés y adrenalina que circulan en el torrente sanguíneo, tanto del bebé como de su cuidador.
  • Beneficia enormemente a los bebés prematuros y reduce significativamente la tasa de mortalidad (Método Canguro. Ver nota y enlaces en http://asiesmama.blogspot.com.ar/2013/09/semana-del-prematuro-2013-primera.html)

Postura correcta para el uso de portabebés

La posición adecuada para portear a los bebés es la conocida como “postura de ranita” (ver en la imagen). Las mochilas comunes que se comercializan hoy en día no permiten esta postura, sino que fácilmente se nota que los bebés van con las piernitas colgando, apoyando todo su peso en los genitales y no permitiendo que su columna se curve de manera natural y fisiológica. Esta postura es perjudicial para el correcto desarrollo de las caderas y puede traerles problemas.
A la derecha: la postura de la ranita, la adecuada para evitar
problemas tales como la displasia de cadera
Por otro lado, es importante destacar que el bebé debe ir mirando siempre al cuerpo de quien lo lleva, sea que lo carguen al frente o a la espalda. Llevar al bebé al frente y mirando hacia adelante está contraindicado, pues fuerza a la columna a curvarse de modo contrario al natural en menores de un año y medio, lo sobre-expone a los estímulos sin darle oportunidad de girarse y buscar refugio en su cuidador, y por último, es muy incómodo para el portador también, ya que modifica la postura natural del cuerpo al llevar peso.
Existen mochilas ergonómicas que sí permiten la adecuada posición (pocas y suelen ser muy caras), hay otras que son semi-ergonómicas (no conviene usarlas más que en contadas ocasiones, por lo cual no rinden el precio que valen) y otras (la gran mayoría de las que se comercializan, mucho más económicas), que es preferible no utilizar, ya que podrían dañar a nuestro bebé y además nuestra espalda.
Sin necesidad de recomendar ninguna marca en particular, comento brevemente mi experiencia personal con el uso de portabebés. Cuando no utilizábamos el huevito del coche para trasladarnos en auto, la llevábamos en brazos, sin ninguna ayuda. Naturalmente, mi bebé comenzó a aumentar de peso y a tener autonomía de su torso y cabeza, con lo cual se fue haciendo más difícil llevarla sólo con los brazos. Desde su nacimiento, teníamos un fular de tela elástica que nos habían regalado, pero hasta que tuvo unos cuantos meses no nos animamos a utilizarlo (¡con lo fácil que lo veo ahora!), así que compramos la mochila más económica y ergonómica que encontramos en el mercado, una que traía la parte del “asiento” expandible para permitir mejor postura de las piernitas, y a la vez sostenía la cabeza en caso de necesidad. Una vez que aprendimos a utilizar ese manojo de correas, broches y cierres, lo usamos poco tiempo. No porque fuera mala, sino porque realmente tardaba muchísimo en colocarme mochila y bebé, había que corregir las medidas de las correas cada vez que nos turnábamos mamá o papá para usarla, y además porque cuando pasó los 9 kilos de peso, se nos incrustaban los broches de la mochila en todo el cuerpo… Ahí comencé a usar más el fular que la mochila. Hoy en día mi niña pesa más de 10,5kg, tiene 14 meses y sin embargo no tengo ningún dolor ni problema al llevarla con el fular, puedo caminar muchas cuadras sin cansarme y alterno entre el modo clásico (para los días más fríos) y el modo bandolera a la cadera (cuando hace más calor).

Fuentes:

Mucha más información:


Cochecito: ¿Sí, no, a veces?

No voy a poner ningún enlace aquí que contraindique el uso del cochecito o silla de paseo, no soy una fanática de nada y tampoco me gusta juzgar a las personas por este tipo de elecciones, ya que a mí tampoco me gusta que lo hagan conmigo. Lo que sí haré es ser honesta. No me arrepiento de haber comprado un cochecito para llevar a mi hija. De lo que sí tal vez me arrepiento es de no haber buscado uno más liviano y económico. Vivo en un tercer piso sin ascensor, sacar a mi hija en cochecito supuso en los primeros meses, bajar y subir las escaleras de a dos, uno llevando el coche y el otro cargando el huevito con la bebé. Salir de paseo con el cochecito requería algo de planificación, más aún considerando que a los 10 minutos de paseo había un 70% de probabilidad de que se largara a llorar y hubiera que levantarla en brazos. Por el momento, como era una pequeñita minúscula, llevarla un gran trecho en brazos no representaba mayor obstáculo… y el que terminaba yendo en el cochecito era el bolso pañalero, que no emitía queja.
Cuando fue lo suficientemente grande como para entrar en la asiento de paseo sin el huevito, el problema más o menos seguía siendo el mismo: la gorda pesaba bastante más y también había que bajar y subir de a dos si queríamos salir con el cochecito. Llevarla en brazos ahora ya no era tan cómodo como antes. Afortunadamente, para ese entonces aprendí a utilizar el fular y compramos la mochila semi-ergonómica, y me liberé del armatoste para cuando estaba sola. Fue un antes y un después. Sobre todo con el uso del fular, ya que cuando me ponía la mochila, tardaba tanto que mi niña se ponía toda molesta por tanta demora y luego el manoseo de ponerla, ajustar las correas y demás… muchas veces terminábamos las dos saliendo un poco de mal humor.
Otro comentario con respecto a los cochecitos – o al menos respecto al mío – es que cuando ya los puedes poner en la silla de paseo común, el niño va mirando hacia delante. Personalmente no he visto desventajas en esta posición, pero hay que tener en cuenta que no lo hemos usado mucho, con lo cual para ella el cambio de perspectiva era toda una novedad y es el día de hoy que va contentísima y disfrutando estar cerca de los pájaros y los perros, que tanto ama. El cochecito, entonces, quedó para las salidas al parque, para llevar en paseos largos en que pudiera dormir una siestita allí, o sentarse un rato y comer algo mientras comemos también los adultos, o para las caminatas por la ciudad en días de calor. Vale aclarar que la llevamos trechos de distancia mediana y luego la sacamos, por ejemplo al llegar al parque, la sentamos en el pasto o la dejamos que camine por ahí a su gusto. Usualmente también llevamos un pañuelo o el fular por si en el camino se molesta, tiene sueño o llora. Me gusta tener la opción del cochecito, para cuando quiero ir a mirar alguna vidriera un ratito, es cómodo… aunque no me gusta llevarla mucho. No me gusta tener que agacharme cuando le quiero decir algo, o tener que parar y atenderla si quiere algo, o no poder ver siquiera hacia dónde está mirando.

Para concluir mi experiencia personal con el porteo de mi hija, quisiera agregar que también amo llevarla en brazos y en el fular, por todo lo que me gusta tener su carita cerca de la mía, poder darle un beso cuando tengo ganas, hablarle y mostrarle todo lo que vemos en la calle, reírnos juntas, ver su carita todo el tiempo, conectarnos y conocernos cada vez más… No querrá ir en brazos toda la vida, y los primeros años pasan tan rápido que apenas nos damos cuenta y ya están en preescolar. Veo el porteo como una maravillosa oportunidad de aprovechar el tiempo en que mi hija cabe en mis brazos. Anímense a llevar a sus hijos más cerca y ¡déjense llevar!

sábado, 28 de septiembre de 2013

Semana del Prematuro 2013 - Primera semana de Octubre


Cada año nacen en el mundo unos cuantos millones de bebés prematuros, de bajo peso y con algunas dificultades al inicio de su vida... En Argentina, hoy en día la mortalidad de bebés que no han nacido a término se ha reducido mucho y gracias a los esfuerzos de los organismos y profesionales de la salud, sigue en descenso.

Para lograr que todos los bebés estén en igualdad de condiciones al nacer, es necesario que se disponga de las mismas tecnologías en todas las maternidades del país y, aún más importante, poder prevenir los nacimientos prematuros mediante los controles obstétricos adecuados desde el embarazo. Esta es una de las principales pautas del Plan Operativo para la reducción de la mortalidad materna e infantil (2009) del Ministerio de Salud.

"No es lo mismo nacer a las 27 semanas de gestación que a las 34. A menor tiempo de gestación o menor peso al nacer, mayor es el riesgo de complicaciones y secuelas futuras.
(...) 
El 90% de los recién nacidos no necesita de asistencia médica, y los miembros del equipo de salud solo supervisan para detectar anormalidades. El 10% requiere algún tipo de ayuda, y el 1% de ellos necesita maniobras de reanimación." (1)

Esto es importante de destacar, ya que cada vez más estudios a nivel internacional indican que en este 90% de bebés prematuros de bajo riesgo, el hecho de aislarlos de su madre y colocarlos en una sala especial en incubadora por un simple protocolo médico, podría no ser lo más adecuado para su desarrollo... De hecho, desde la década del 80, existe el Método Canguro (ideado por un médico neonatólogo colombiano, el Dr. Rey Sanabria), el cual permite a los bebés un contacto piel a piel continuo con su madre, lo que lleva a una mejora evidente de su regulación térmica, fomenta la lactancia materna y en general prosperan de mejor manera que aquellos bebés aislados en incubadoras. No sólo se reduce así la mortalidad sino que también se evitan mayores complicaciones de salud física o mental a largo plazo y los bebés aumentan de peso más rápido. (2)

En regiones con menos recursos, menos salas especializadas de neonatología e incubadoras, la implementación de este método en los casos con menores riesgos, podría ser de gran ayuda. Esto además significaría menos días de internación en sala especial, dejando más plazas y atención focalizada para aquellos bebés que presenten más riesgos o complicaciones y requieran de mayor asistencia médica.

Si bien es sumamente importante lo que se ha logrado reducir la mortalidad de bebés nacidos pretérmino, y sus secuelas a largo plazo, aún resulta preocupante que la tasa de nacimientos prematuros aumente cada año en Argentina. Ante esto, la mejor herramienta es la información, el seguimiento del control durante la gestación y el apoyo continuo a las embarazadas, tanto en su salud como en su situación emocional, no sólo desde los organismos de salud privados y públicos sino también en las comunidades y grupos locales de padres.


¿Buscás más información online?

Encontrá eventos en Argentina en la página de UNICEF sobre la Semana del Prematuro 2013:
http://semanadelprematuro.org.ar/

UNICEF Haití: El método madre canguro estabiliza la salud de los bebés prematuros
http://www.unicef.org/spanish/earlychildhood/haiti_66377.html

El método canguro salva vidas
http://mamikanguro.com/blog/la-semana-del-bebe-prematuro-el-metodo-canguro-salva-vidas/



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Fuentes:
(1) Informe Semana del Prematuro 2013. UNICEF Argentina
http://www.unicef.org/argentina/spanish/Informe_2013_Semana_Prematuro.pdf

(2) Los beneficios del "método canguro" para bebés prematuros
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/09/120917_prematuros_madre_canguro_men.shtml

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Nuestro menú familiar - A partir de 12 meses

A partir de los 12 meses, en líneas generales, un niño puede comer casi de todo y lo ideal es que ya se integre a la mesa familiar. En los últimos meses antes de cumplir el año, seguramente ya han ido agregando alimentos nuevos poco a poco.

Es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Seguir con leche materna si es posible. Recordar que la leche materna siempre es mejor darla a demanda, ya que no nos es posible saber cuánto toma el lactante. Si no vas a continuar amamantando a tu pequeño, consulta a su pediatra el tipo de leche y cantidad diaria correspondiente a la edad del niño.
- En la mesa –como en otros lugares y momentos– los chicos aprenden con el ejemplo. No sólo están aprendiendo a comer, sino el hábito de la alimentación, el placer de disfrutar con la familia, nuevas conductas que desarrolla con el grupo, tales como compartir, esperar, usar los cubiertos, el vaso; etc. Es bueno que todos lo tengan en cuenta. (1)
- Para lograr una adecuada alimentación complementaria, es necesario utilizar alimentos variados como cereales, hortalizas feculentas (tubérculos), lácteos, carnes y huevos, legumbres, verduras, frutas y aceites. (1)
- La alimentación debe ser variada. No alcanza con dar alimentos de todos los grupos. También es necesario variar los alimentos que se eligen en cada grupo y ofrecerlos en preparaciones, formas y consistencias igualmente variadas. (1)
- Los chicos comen con más frecuencia que los grandes.Sus alimentos deben ser distribuidos en varias comidas a lo largo del día; por ejemplo: desayuno, almuerzo, merienda, cena y alguna colación. (1)

La sal y el azúcar
Las recomendaciones de organismos internacionales de salud son:
- No es necesario añadir sal. Los alimentos tienen ya suficiente sal natural y no conviene que los niños se acostumbren desde pequeños a los sabores muy salados. (1)
El aceite vegetal (en pequeñas cantidades) es muy bueno y ayuda a realzar el sabor natural de los alimentos. Otra opción es cocer los vegetales al vapor en lugar de hacerlos hervidos, de este modo son mucho más sabrosos y conservan mejor sus propiedades.
- Agregue poca azúcar. Si bien a los niños les agrada mucho este sabor, conviene que no se acostumbren a agregar azúcar de forma exagerada. De este modo se previenen muchas enfermedades en la vida adulta. (1)

Alimentos y bebidas no aconsejables 
- FIAMBRES, HAMBURGUESAS INDUSTRIALES, SALCHICHAS y otros embutidos.
- GASEOSAS, JUGOS ARTIFICIALES, JUGOS DE SOJA.
- PRODUCTOS SALADOS tipo copetín: papas fritas de bolsa, chizitos, palitos.
- ALIMENTOS FRITOS todos los días (se pueden dar frituras hasta dos veces por semana).
- GOLOSINAS en general.(1)

(1) Fuente: Guías Alimentarias para la Población Infantil - Consideraciones para los equipos de salud. Dirección Nacional de Salud Materno Infantil. Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación. Enero 2006, Argentina.
http://www.primerosanios.gov.ar/descargas/publicaciones/material-facilitadores/guia-alimentaria-consideraciones-salud.pdf

Atención: Esta es una recopilación y generalización de conceptos consultados en las fuentes mencionadas más arriba, en base a información publicada por estos organismos en cuanto a la alimentación de niños sanos. Para mayor información, ingresar a los enlaces correspondientes.
De cualquier modo, recordar que ante cualquier duda deberás consultar con el médico sobre las necesidades nutricionales específicas de tu hijo y/o posibles alergias o intolerancias que puedan surgir durante los primeros años de alimentación del niño pequeño. Ningún niño es igual a otro...

Nuestro menú 
Teniendo en cuenta las recomendaciones del pediatra, los organismos de salud, los hábitos y necesidades de nuestra hija de 13 meses, planificamos el siguiente menú, a modo de ejemplo o inspiración para las comidas familiares. Esto quiere decir que seguramente no comamos lo mismo todos los lunes, ni todos los jueves, pero sí podremos visualizar la variedad y combinaciones de los alimentos, y tenerlas en cuenta para preparar las comidas.
Por una cuestión de diseño no agregué postres en las comidas, pero nosotros tenemos en claro que se trata de frutas en el 90% de las veces. Preferentemente en su versión natural y sin procesar, bien lavadas y peladas. Otros postres podrían ser flan, arroz con leche, cereales endulzados con leche, postres con maicena y leche. Evitaremos los postres industriales y sintéticos, aunque un heladito artesanal de vez en cuando no viene mal y es lácteo (ideal además para aliviar los dolores en la etapa de dentición).
El yogur siempre debe ser entero (también la leche, no dar lácteos descremados a los niños pequeños. No es recomendable limitar la cantidad o el tipo de grasas de la alimentación durante los dos primeros años de vida), puede ser yogur casero, con frutas y/o cereales. Las galletitas a las que nos referimos en la merienda son las simples de vainilla, vainilla y leche o rellenas con cremas suaves.


Nuestro menú familiar a partir de 12 meses. (Click en la imagen para verla más grande)



viernes, 23 de agosto de 2013

Construyendo cerebros con mejor comportamiento (Extracto de libro de Dr. Sears)

El cerebro en desarrollo de un bebé se parece a kilómetros de cables enmarañados llamados neuronas. Al final de cada neurona, diminutos filamentos se ramifican para hacer conexiones con otras neuronas, formando caminos. Esta es una de las maneras en que el cerebro desarrolla patrones de asociación: hábitos, y maneras de actuar y pensar; en otras palabras, organización. La crianza con apego crea un equilibrio de comportamiento, que no sólo organiza la fisiología del niño sino también su desarrollo psicológico. En resumen, la crianza con apego ayuda al cerebro en desarrollo a hacer las conexiones adecuadas.
El niño desconectado, sin embargo, se encuentra en riesgo de desarrollar caminos neurológicos desorganizados, especialmente si ese bebé ha nacido equipado con incluso más cantidad de caminos desorganizados que los habituales. Este niño está en riesgo de desarrollar problemas de comportamiento más tarde, como por ejemplo, hiperactividad, distracción e impulsividad – características de una de las cada vez más frecuentes “enfermedades” en la infancia y ahora también en la edad adulta – trastorno de déficit de atención / hiperactividad (ADD – ADHD). El cerebro de una persona crece más en los primeros tres años que en cualquier otro momento en la vida. ¿Puede el nivel de crianza durante esos años de formación afectar la manera en que los caminos de comportamiento en el cerebro se organizan? Nosotros creemos que sí, y también creemos que muy pronto las investigaciones confirmarán que muchos de los problemas de comportamiento que se presentan en la infancia y edad adulta, son en realidad evitables enfermedades en la desorganización temprana.


Fuente: William Sears, M.D., and Martha Sears, R.N.; The Discipline Book. How to have a better-behaved child. From birth to age ten; New York, Little, Brown and Company, Sears Parenting Library, 1995, first edition, p. 33.

Traducción: Mamá Noche

miércoles, 7 de agosto de 2013

Recetas para bebés y niños: Hamburguesas de quinoa

Una receta super nutritiva y deliciosa, apta para todas las edades. 

Para saber más sobre las propiedades de la quinoa y su versatilidad en la cocina, los invitamos a que visiten este link:

Antes de la preparación, les dejo algunos tips que a mí me han servido:
  • Como la cocción de la quinoa requiere bastante trabajo y tiempo (armarse de paciencia), conviene que cuando cocinemos, lo hagamos en cantidad. Todo lo que hagamos se puede colocar en el freezer ya cocido.
  • Las porciones y cantidades de las que hablaremos en la receta son muy aproximadas. La realidad es que me salen mejor “a ojo”. Tener en cuenta que la quinoa cocida aumenta aproximadamente el doble de su volumen en crudo (tal vez un poquito más). La proporción más acertada es: con 1 taza de quinoa cruda se obtienen casi 3 tazas de quinoa cocida.
  • La gran mayoría de la quinoa que conseguimos, suele venir mezclada con tallitos, piedritas, etc. Revisarla a ojo y quitar las impurezas antes de preparar.


Lavado y cocción de la quinoa:

Enjuagar bien en agua la quinoa, refregando con las manos en un colador, hasta que el agua salga limpia y sin espuma. Es importante realizar el lavado una y otra vez hasta lograrlo, ya que de esta manera se eliminan las saponinas, una toxina que le da sabor amargo y que puede ser perjudicial para la salud. Una vez lavada así varias veces, dejar en remojo durante una hora.
Enjuagar por última vez la quinoa. Colocar en abundante agua hirviendo (debe estar hirviendo al momento de introducir la quinoa) durante 5 minutos. Colar y tirar el agua de la cocción. Paralelamente tener otro recipiente con agua a punto de hervor. Nuevamente colocar la quinoa en agua hirviendo, esta vez durante 15 minutos a fuego lento y olla tapada, o hasta que el grano se abra y se vean “rulitos”. Si durante la cocción vemos que necesita más agua (ojo que puede pegarse fácilmente si no tiene suficiente), agregarle agua caliente de a poca cantidad. Dejar reposar unos minutos en el agua con el fuego apagado, colar y dejar a temperatura ambiente.
Proporción: para 1 taza de quinoa, 2 tazas de agua. La última cocción puede ser en agua con sal, con hierbas o directamente en caldo.


Preparación de las hamburguesas:

Mezclar en un recipiente grande 2 tazas de quinoa cocida y a temperatura ambiente, con  3 huevos grandes batidos. Incorporar una cucharadita de sal si gustan y pueden consumirla (no agregar sal si es para bebés).
Agregar a la mezcla 1 cebolla finamente picada, 1/3 taza de ciboulette o albahaca picada, 1/3 taza de queso rallado (puede ser parmesano o gruyere) y 1 diente de ajo bien picado. Si para un bebé estos sabores son muy fuertes, se puede reemplazar el ajo por un trocito de pimiento morrón picado, zanahoria picada y quitar el queso. Todo dependerá de a qué sabores esté acostumbrado su bebé.
Mezclar todo y luego agregar 1 taza de pan rallado, mezclando nuevamente. Dejar reposar unos minutos para que el pan rallado absorba algo de la humedad de la preparación. Si hace falta, agregar más pan rallado, hasta lograr la consistencia deseada.
Armar pequeñas hamburguesas con la mezcla. Antes de cocinarlas o guardarlas, pasar cada lado de la hamburguesa por pan rallado.

Para servirlas, sólo hace falta calentar una cucharadita de aceite de oliva o manteca clarificada en sartén, a fuego medio, y dorar allí ambos lados de las hamburguesas. Enfriarlas en rejilla. 
Pueden comerse frías o calientes. Acompañar con guarnición ligera ya que las hamburguesas son pesaditas (ensalada de vegetales crudos o verduras livianas cocidas como calabaza, zanahoria o espinaca).